¿CUÁNDO EL RECICLADO SE CONVIERTE EN ARTE?


Hay muchas maneras de reciclar, unas más o menos funcionales, más o menos concienciadas. Pero todas nos hablan de las segundas vidas que se ocultan tras el desecho.

Técnicamente hay una parte de la basura que ya no se considera como tal, sino que se convierte en recurso. Un recurso valioso con una vida pasada y otra futura. Así lo ven muchos creadores. 

Independientemente del concepto del reciclaje puro y duro entienden que hay una materia prima muy importante por recuperar, bien desde un punto de vista puramente artístico o desde el de la funcionalidad del artesano. Una parte es concienciación, y así lo manifiestan creando nuevas piezas a partir de restos que evidencien el desecho creado, otra es reaprovechamiento, conscientes de la cantidad de elementos que se tiran y que aún dan lugar a nuevas vidas. Materia prima que de otra manera acabaría en un vertedero pero que en la época anterior al usar y tirar era reaprovechada y daba lugar a nuevos usos.

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Conceptos que pueden parecer muy nuevos, pero que vienen de tiempo atrás. Así, por ejemplo, existe una asociación, Drap-Art fundada en 1995, que funciona a modo de plataforma para artistas que recuperan la idea del objet trouvé y la reflexión acerca de su entorno y sus problemáticas siempre desde una perspectiva artística. Movimientos que funcionan a nivel mundial y que incluso generan mercado de arte y de festivales.


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Diseño industrial y sostenible

En el caso del carpintero Julián Mora con su marca Okappi aún a reciclaje y diseño industrial teniendo en cuenta la sostenibilidad. Recupera madera de pino procedente de palets, de castaño de hórreos y de roble de las traviesas, consciente del valor de estos materiales ya en muchas ocasiones difíciles de conseguir por los propios almacenes de maderas, que no las tienen en stock y se ven obligados a pedirlas, algo que no deja de parecerle preocupante a Mora, sobre todo teniendo en cuenta la cantidad de madera de pino macizo que se tira con el desecho de palets, «y eso son pinares enteros». Pero no sólo recicla maderas, sino también todo aquello que encuentra y que le parece reaprovechable para sus diseños, como las estructuras metálicas. Comenzó con esta actividad al quedar en el paro (estudió Empresariales y Comercio y Marketing), aprovechando una vieja cuadra de sus abuelos en Avilés, «cuando en Europa empezaba todo el tema de reaprovechamiento de palets». Y lo que empezó con diseños sencillos se ha convertido en una marca con la que da forma a otros más complejos.

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Para este carpintero de nueva generación está claro que «el reciclaje es el futuro, aunque no nos demos cuenta. La cantidad de madera que se tira que es aprovechable, igual que todo lo demás, es impresionante.

En Europa están muy metidos con este tema y es mi manera de distinguirme como carpintero. Trabajo con madera maciza, no con aglomerados». Destaca que sus clientes aprecian «el aliciente de la espera, saben que es un producto exclusivo, hecho a medida y aprovechando los espacios existentes, lo que no te hacen en las grandes mueblerías». Reconoce que en España empieza a haber algo más de mueble de reciclaje, aunque cuesta, pero también es cuestión de conciencia tanto por el propio productor como por el cliente. «Los árboles se cortan y no se dejan secar bien, lo secan con máquinas y todo eso afecta al producto final. Las maderas recicladas ya tienen otro proceso, aunque las haya que dejar secar. Y además cuentan sus propias historias». Y eso es un plus.

Así ocurre con la madera de castaño procedente de los viejos hórreos caídos en desgracia, a la que califica como «oro» y que consigue «recorriendo la Asturias profunda en furgoneta y preguntando» o aprovechando muebles y estructuras en venta en espacios de segunda mano que, si no son vendidos, acaban en el vertedero.

Hoy en día muchos bosques son arrasados para plantar especies de rápido crecimiento, que producen una mayor rentabilidad económica, pero que tiene otras consecuencias, como acabar con la biodiversidad no sólo de la flora, sino también de la fauna. Al final se trata de una cadena donde cada eslabón suma.

De hecho el nombre de Okappi hace referencia a un animal del Congo al que se daba por desaparecido y del que un buen día volvió a verse ejemplares. Por el tema de marcas le tuvo que doblar la «p», pero resume muy bien el concepto que buscaba.

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El arte del reciclaje

En una faceta más artística trabaja Nano Méndez. Actualmente este proyecto lo tiene abandonado ante la dificultad de vivir del arte y la falta de ayudas, pero como escultor recuperaba todo tipo de materiales, desde piezas de moto a tenedores y cucharas, ante la necesidad de obtener materia prima sin que se le dispararan los gastos. Afirma que lo que le llama la atención fundamentalmente es que «una cosa que tiene su propia vida tú le das otra nueva» y esto se convierte en un juego de curiosidades donde todo es aprovechable y adaptable a nuevas utilidades, como ocurre también con su trabajo como atrezzista para cine y televisión. «No me gusta encasillarme, así que pruebo de todo», afirma.

De esta manera crea nuevas figuras hechas a base de tenedores y cucharas, nuevas creaciones como mobiliario a partir de chatarra, restos de electrodomésticos o piezas de moto y perfiles humanos recreados desde el alambre.

Es lo que le da la libertad de trabajar una creación no dirigida, utilizando elementos de su entorno. «Soy chico de pueblo, y en los pueblos encuentras de todo; de vez en cuando visito chatarrerías y lo que me encuentro en la calle. Me gusta mucho meterme en naves industriales, hay mucho de todo», y a partir de ahí la creación. Afirma que aunque su impulso inicial no es por conciencia medioambiental, «yo sólo no hago nada por el planeta, hace falta que lo hagamos todos», entiende que un artista es «una persona sensible que se empapa del entorno y lo transmite. Si no hay artistas o personas con este tipo de inquietud social, la sociedad está enferma».




DRAP-ART

Indignación, tristeza, impotencia, dolor, rabia y frustración son algunos de los sentimientos que se respiran en las exposiciones artísticas de Drap – Art, donde las obras cobran la misma vida que despierta la naturaleza y combaten contra la contaminación, el incivismo, la inconsciencia y la falta de sensibilidad que demuestra la sociedad en pleno siglo XXI.

Con estas emociones a flor de piel, llega a Barcelona la 26.ª edición de Drap – Art, el Festival Internacional de Arte Sostenible que expone las obras construidas a partir de los desechos de la sociedad de consumo. Más de 40 artistas ocupan diferentes espacios emblemáticos del barrio Gòtic y expresan su indignación frente a la inacción humana por salvar la naturaleza.

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Drap-Art nació el año 1996 en Barcelona con el objetivo de fomentar el reciclaje y el cuidado del medio ambiente. Poco a poco, ha ido adquiriendo un mayor impacto en la sociedad y ha utilizado las exposiciones de arte para alertar del cambio climático.

Los autores que participan manifiestan la falta de conciencia que está adquiriendo el ser humano del mundo en el que vive. Lamentan la autodestrucción del hábitat natural e invitan a través del arte a la reflexión crítica con la intención de disminuir el problema existente: la devastación del planeta.

LA FRUSTRACIÓN: “MÁS DE 40 ARTISTAS OCUPAN DIFERENTES ESPACIOS EMBLEMÁTICOS DEL BARRIO GÒTIC Y EXPRESAN SU INDIGNACIÓN FRENTE A LA INACCIÓN HUMANA POR SALVAR LA NATURALEZA”

Uno de los principales focos de contaminación se encuentra en el mar, por lo que desde hace años es uno de los temas principales que se observan en Drap – Art. Según el último estudio realizado por la ONU en 2021, mueren alrededor de 100.000 animales marinos al año. La obra reivindicativa de los artistas menorquines A+D, Macroplásticos, es un claro ejemplo de cómo perjudican las boyas, hechas de plástico, a estos seres vivos y a los océanos. Del mismo modo que las fotografías Reduce / Reuse / Recycle, que muestran la impactante imagen del “octavo continente” y un pulpo que es víctima de la contaminación.

No obstante, la novedad de esta edición se encuentra en la era tecnológica. La aparición y el desarrollo de las tecnologías y las redes sociales han originado una sociedad de masas basada en la vigilancia digital. En consecuencia, han ocasionado la pérdida del sentimiento de comunidad entre los seres humanos. Alfredo Blasco lo expresa muy bien en sus figuras Ramona, Lumier, Petacum, unos mini robots construidos a partir de bandejas de acero que expresan como la tecnología controla a las personas.


LA TECNOLOGÍA EN EL ARTE: “La aparición y el desarrollo de las tecnologías y las redes sociales han originado una sociedad de masas basada en la vigilancia digital”

En esta misma línea, las fotografías de la israelí Rani Bruchstein son las destacadas de este festival artístico, donde se contraponen la naturaleza y la tecnología al ser humano y que uno al visualizarlas debe trasladarse a los 3 paraísos de la naturaleza. En el primer escenario se observa al hombre en contacto con ella. En el segundo, aparece la tecnología desde un punto de vista positivo para facilitar la vida a las personas. Y el último todavía no ha llegado, pero llegará el día en que el hombre sepa vivir en comunidad al mismo tiempo que respeta la naturaleza y entiende la tecnología.


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Este año, además, es una oportunidad para rendir homenaje a Modest Cuixart, el primo de Antoni Tàpies, que desde la década de los sesenta ya criticaba esta sociedad de consumo y le daba una segunda oportunidad a materiales desechados incluyéndolos en sus composiciones.

Como dice la directora del festival Tanja Grass “No hay sostenibilidad sin humanidad”. Por lo tanto, en las acciones humanas se encuentra la voluntad de querer cambiar y prosperar hacia un futuro mejor, en el cual la sociedad se de cuenta del error que comete al no cuidar su propio hogar. 

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BIBLIOGRAFÍA:

https://www.lavozdegalicia.es/noticia/biodiversa/2019/06/25/reciclaje-convierte-arte/00031561475630032226898.htm 

https://www.lavanguardia.com/cultura/20221117/8611486/drap-art-arte-sostenible-alerta-emergencia-climatica.html 


Imagen 2:

https://www.lavanguardia.com/cultura/20221117/8611486/drap-art-arte-sostenible-alerta-emergencia-climatica.html 


Imagen 3:

https://asana.bio/blogs/la-vida-bio/gente-busca-empresas-sostenibles 


Imagen 4:

https://www.okappi.es/aviso-legal 


Imagen 7:

https://www.guggenheim-bilbao.eus/aprende/mundo-esc

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